Pocos metros y grandes ideas para una casa de madera

interior casa de madera

 

El reto de las nuevas viviendas prefabricadas es demostrar que en un puñado de metros se puede lograr un ambiente acogedor. Aprovechar el espacio ya no es suficiente: hay que seguir las últimas tendencias y convertir ese espacio en un hogar único.

Si todavía queda alguien que piense que este tipo de viviendas es de baja calidad, de pobre diseño y poco confortable es que no ha visto las nuevas generaciones de las principales firmas del sector. Hoy viene a nuestro web un ejemplo de esta tendencia. Arquitectos de reconocido prestigio aúnan esfuerzos con grandes decoradores para lograr crear un completo hogar en un puñado de metros.

Un salón actual, abierto al exterior

Las paredes de este pequeño salón se han aprovechado al máximo. La del frente, de espaldas al sofá rojo, es una gran cristalera que da al exterior desahogando el espacio y dejando que la naturaleza forme parte de esta vivienda. La de enfrente se ha panelado en madera con puertas correderas que ocultan, según queramos, la tele, la estufa, la zona de almacenaje o todo al mismo tiempo.

El comedor en línea con la cocina

En esta imagen se aprecia perfectamente el frente de esta pequeña vivienda. Sus paredes se han sustituido por una gran cristalera con persianas de madera. El comedor está compuesto por una sencilla mesa y cuatro sillas de diseño contemporáneo, en madera de cerezo, perfectamente delimitado por una alfombra de cuadros, que pone un guiño de color. Al fondo, la cocina abierta a la zona más pública.

Un baño minimalista y oriental

Blanco, gris y abedul marcan el baño principal. Un mueble hecho a medida aprovecha hasta el último milímetro de este cuarto de baño en el que la encimera de mármol gris oscuro hace juego con el elegante suelo de pizarra. Los simétricos lavamanos de acero ponen el toque más actual. Un gran espejo multiplica el espacio y la luz, mientras que unas alfombras de caña ponen el toque oriental.

El dormitorio principal o la exaltación de la luz

La cama se ha pegado a la pared dejando frente a ella una gran cristalera para que la naturaleza que rodea esta pequeña casa penetre en ella y se convierta en su principal elemento decorativo. Aprovechando el espacio, se ha bordeado la cama de sendos armarios y un puente o zona de almacenaje. Sobre él, cuatro pequeños ventanales dejan entrar la luz y el verdor de las copas de los árboles.

El dormitorio de invitados y su terraza privada

Toda la vivienda está rodeada de cristaleras que dejan pasar la luz. Gracias a ellas y a la invasión de la naturaleza, la decoración se ha minimizado al máximo: apenas los muebles imprescindibles de maderas muy claras y alguna gran pieza que lleve el peso e imprima carácter, como este gran espejo redondo sobre el cabecero de la cama. La colcha de seda gris resulta muy zen en este conjunto.